Los dueños de las empresas de colectivos de la capital plantearon en el Concejo Deliberante las complicaciones para cumplir con el traslado de personas con discapacidades motrices. Los propietarios, nucleados en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), explicaron que el diseño de las bocacalles daña las unidades adaptadas para pasajeros con silla de ruedas.
“Una ordenanza nos obliga a tener unidades adaptadas al transporte de discapacitados motrices. La norma es imposible de cumplir porque las únicas unidades para el traslado de estos usuarios son de piso bajo, con motor trasero, que en Tucumán no pueden funcionar por las altas temperaturas y porque la topografía de la ciudad (bocacalles con pronunciado declive) hace que los coches se enganchen”, explicó Daniel Orell, presidente de Aetat.
El vicepresidente de la comisión de Tránsito y Transporte, José Francisco “Lucho” Argañaráz (Acuerdo para el Bicentenario), informó que aún no ingresó al cuerpo de trabajo ningún planteo formal, más allá de las inquietudes mencionadas en la reunión. “Las ordenanzas están hechas para cumplirlas, todos los vecinos tienen que poder tomar un colectivo. Más allá de esto buscaremos una solución y analizaremos el planteo de los empresarios”, explicó el concejal radical.
Orell señaló que el objetivo es buscar alternativas para poder brindar el servicio a discapacitados motrices. “Hemos probado trabajar con el 25% de la flota de la capital con un sistema de elevación de silla de ruedas, que es una plataforma mecánica que va abajo de la carrocería. Sin embargo las lluvias la dañan. De 100 unidades con ese implemento, a lo sumo siguen funcinando 3 o 4 (elevadores)”, ahondó el titular de la central empresaria.